Cuando no te encuentres bien, cuando no sepas qué hacer, sostén tu pulgar con la mano derecha, después sostén el índice, el corazón, el anular y el meñique. Sé consciente del cambio que tiene lugar en ti.
Cuida y protege todo lo que este a tu alcance. Lo que te duele, el daño que los demás hacen al ecosistema, por favor no lo hagas tú, antes bien, da ejemplos de amor a tu alrededor, eso nos hará conscientes.
Toda acción tiene una consecuencia o reacción. Tener presente esta máxima provocara que meditemos todas nuestras acciones y asumamos sus frutos. Todo lo que das tarde o temprano lo recibes. Sea de pensamiento o acción, todo lo que hagamos será sumado y cotejado.
Yo me libero totalmente de todo esto antes expuesto, con la aspiración a que de hoy en adelante mi vida es una que se regenera y se reinventa para el bienestar de mi alma, cuerpo y espíritu.