Sólo por hoy, seré feliz. Esto supone que es verdad lo que dijo Abraham Lincoln, que “La mayoría de las personas tan felices como deciden serlo” La felicidad es algo interior; no es asunto de afuera.
Toda acción tiene una consecuencia o reacción. Tener presente esta máxima provocara que meditemos todas nuestras acciones y asumamos sus frutos. Todo lo que das tarde o temprano lo recibes. Sea de pensamiento o acción, todo lo que hagamos será sumado y cotejado.
Llegará un momento en que sentirán y sabrán en sus corazones, que todos son uno, y en ese momento es que habrá un verdadero punto de inflexión para la Tierra y sus habitantes.