¿Acaso no resulta agotador estar cerca de personas que lo único que hacen es quejarse, o que cualquier cosa los pone triste, de malas y sienten insatisfacción con su vida, transfiriendo esa frustración con actitudes poco sanas, poco pacientes y también son poco amables como egoístas?
Es muy necesario saber elegir a quienes estarán a nuestro lado, ya que la influencia tanto positiva como negativa es muy grande. Y puede ser alentadora o devastadora. – Esta clase de personas, lamentablemente no hacen más que tirarnos para atrás, porque pareciera, que para ellas nada es perfecto, ni demasiado bueno, ni lindo, ni demasiado justo, ni prometedor mucho menos seguro.
Y el día parecerá estar lleno de trabas, estas cosas no nos ayudaran a crecer o avanzar, en síntesis, no aportan en nada bueno en nuestra vida o en la vida de alguien que esta buscando, como ser feliz.
Si el agua no corre ni fluye libremente, al estancarse se pone apestosa y fea así también sucede con las energías que nos rodea, y con las situaciones que se nos presentan.
¡¡Ojo, mucho ojo!! con lo anterior, no espero que confundas o confundamos, “Negación” con optimismo tampoco sirve estar tan cerca de personas negativas o negadoras de la realidad de los problemas, de las piedras y abrojos en el camino que en todo caminar tienes que encontrar. Ya que la vida está llena de cosas bellas, buenas y malas, pero lo importante es cómo nos enfrentaremos a esas circunstancias o vivencias.
Las personas positivas y optimistas no niegan los problemas, ni una realidad poco placentera, si no que tienen la suficiente seguridad personal, amor propio para saber que pueden cambiar el curso de las cosas, cuando van del modo que les parece mal, y pueden transformar un momento triste o doloroso a una experiencia que nos hará más sabios y fuertes para poder seguir avanzando y poder ayudar a nuestros seguidores o semejantes.
*El que tenga oídos que oiga, el que tenga ojos que vea, y el que tenga boca que hable.
Namasté.