EL SER INTUITIVO no es frágil, es sensible o llamadas “personas intuitivas” Las personas Intuitivas se regocijan con la dicha de los demás antes de pensar el la dicha propia, ya que ellas viven en la dicha total.
Pueden parecer débiles, pero en realidad guardan la fuerza de las almas antiguas dentro de si.
Su apoyo no está en la fuerza física, sino en un emocional educado por las diversas situaciones de la vida.
Son almas que han vivido innumerables existencias, que fueron a fondo en sus pasiones, que cayeron y se levantaron ante las enseñanzas universales.
Ellas lloran más que las otras, porque son sinceras con sus sentimientos.
Están lejos de ser descontroladas, sólo tiene discernimiento que las emociones cuando oprimen necesitan un canal para salir.
Sienten y son demasiado sensibles.
Son como una antena extremadamente sensible que capta cualquier señal o ondulación en el medio ambiente.
Por eso se encantan con las cosas simples de la vida, aprecian los aromas, los colores, la poesía que escribe las direcciones de la existencia.
Una persona intuitiva es siempre alguien que ve más allá de las sólidas capas de la materia.
Esto hace que presientan lo que aún no ha ocurrido o sepan exactamente qué lugares deben o no deben ir o qué tipo de energía carga la gente.
Son personas que aman, tienen una fuerte conexión con la naturaleza, con los animales, los libros y todas las enseñanzas que la espiritualidad trae al mundo.
Comúnmente miran las estrellas y sonríen al inconscientemente recordar su casa.
¡Ellas saben que están aquí, pero que son de lo alto!
Así que nunca subestimes la fuerza de una persona intuitiva
Ellas conoce las almas buenas y las que todavía están en el camino de encontrar su luz.
Ella puede caer, pero siempre se levantará.
Pues ella siempre aprenderá de cada error, con cada experiencia y hará de eso su mayor fuerza.
Porque ya aprendió a desarrollar su luz y sabe que es capaz de eclipsar a aquellos que aún no la entienden e iluminar a aquellos que están en el despertar de la conciencia.
Una persona intuitiva es la que carga en los pasos y en la mirada la fuerza que viene del alma.
¡Y esa fuerza impulsa toda la existencia!
Namasté.